Análisis y opinión documentada · Israel · 25 de septiembre de 2026

¿Netanyahu se convirtió en uno de los mayores problemas de Israel?

Promete proteger a Israel de amenazas reales. Pero su gobierno también coincide con guerra prolongada, creciente aislamiento diplomático y un deterioro profundo de la imagen israelí. La pregunta es incómoda: ¿cuánto de ese costo proviene de los enemigos de Israel y cuánto de las decisiones de Benjamin Netanyahu?

La imagen que abrió la pregunta

Netanyahu subió a defender a Israel. Decenas se levantaron y se fueron. ¿Qué salió mal?

El 24 de septiembre, decenas de delegados abandonaron la Asamblea General de la ONU cuando Netanyahu comenzó a hablar. No demuestra que “el mundo odie a Israel”, pero sí ofrece una imagen contundente del aislamiento diplomático que enfrenta su gobierno.

Reuters: el walkout en la ONU ↗

Primera separación

Netanyahu no es Israel. Y criticarlo no es atacar al pueblo judío.

Israel es una sociedad plural con oposición, prensa, protestas y elecciones. Responsabilizar a todos los israelíes —o a los judíos del mundo— por decisiones de un gobierno es tan incorrecto como presentar toda crítica a Netanyahu como antisemitismo.

La pregunta central

¿El mayor daño a Israel hoy viene de sus enemigos… o de Netanyahu?

Israel enfrenta amenazas reales de Hamas, Irán y grupos armados aliados de Teherán. Pero una amenaza real no convierte automáticamente en correcta cualquier estrategia. La conducción debe juzgarse también por resultados: seguridad, vidas, alianzas y legitimidad internacional.

La reputación

Israel puede ganar batallas y perder legitimidad.

Pew registró en 2026 opiniones mayoritariamente desfavorables hacia Israel en muchos de los 36 países estudiados y poca confianza en Netanyahu. En Argentina, 55% expresó una visión desfavorable de Israel y 63% poca o ninguna confianza en Netanyahu. Eso no prueba una causa única, pero sí muestra un deterioro que ningún gobierno responsable debería ignorar.

Pew Research Center: datos comparados ↗

Irán

¿Irán representa una amenaza real? Sí. ¿Eso justifica cualquier guerra? No.

El OIEA ha señalado problemas graves de acceso, transparencia y control sobre el programa nuclear iraní. Reconocer ese riesgo no obliga a aceptar como inevitable cada bombardeo, cada escalada ni cada decisión del gobierno israelí.

Reuters: informe del OIEA sobre Irán ↗

Estados Unidos

¿Washington está defendiendo a un aliado… o asumiendo costos que también pertenecen a la estrategia de Netanyahu?

Estados Unidos mantiene una relación militar excepcional con Israel y hoy participa directamente en la guerra con Irán. Eso no demuestra que Israel “controle” a Washington. Sí obliga a preguntar si los intereses de ambos países coinciden siempre y quién responde ante los estadounidenses por el costo humano, militar y económico de esas decisiones.

Trump

Netanyahu no borra la responsabilidad de Trump.

Trump decide por Estados Unidos. El 22 de septiembre dijo ante la ONU que podría “aniquilar” a Irán si no había acuerdo. No sabemos que haya decidido usar armas nucleares y no corresponde afirmarlo. Pero ese lenguaje, en boca del presidente de una potencia nuclear, merece escrutinio propio.

Reuters: discurso de Trump ante la ONU ↗
Donald Trump y Benjamin Netanyahu en la Casa Blanca en julio de 2025
Trump y Netanyahu en la Casa Blanca, julio de 2025. Foto oficial de la Casa Blanca, dominio público. Fuente ↗

Poder y democracia

El problema empieza cuando “yo defiendo al país” se convierte en “yo soy el país”.

Una democracia exige la separación contraria: Israel no es Netanyahu; Estados Unidos no es Trump; Argentina no es Milei. El gobernante ocupa temporalmente un cargo. La nación, sus instituciones y sus ciudadanos no le pertenecen.

La pregunta final

¿Quién está aislando a Israel?

Israel tiene enemigos reales. Pero una sociedad que quiere proteger su futuro también debe poder preguntar cuánto de su aislamiento es consecuencia inevitable de esas amenazas y cuánto está siendo producido por las decisiones de su propio gobierno. Esa pregunta no es anti-Israel: es una pregunta sobre el futuro de Israel.